¡Torero!

"En los carteles se podía leer El Americano. Fue mi debut como torero" (Orson Welles)

img00236.jpgOrson Welles se puso por primera vez delante de un toro con 17 años, en España. Fue una especie de arrebato pasional o subidón de testosterona que acabó con más de una magulladura. Entonces aún no sabía que se dedicaría al cine, pero sí que España era una tierra que le divertía y le inspiraba. Años después, volvería a pasar largas temporadas en el país de los toros, los sanfermines y las procesiones. Esta vez dejó la bravuconada en casa y trajo su cámara personal 16 milímetros para grabar rollos y rollos de película. Un material asombroso y bellísimo que muestra una España polvorienta que se recupera de la posguerra, un país rural y campesino, provinciano y folclórico, de mujeres de negro, hombres curtidos, mulas, burros y tabernas, y con la omnipresente Iglesia y dictadura como telón de fondo.

Todas estas imágenes han sido recogidas y reinterpretadas recientemente por Emilio Ruiz Barrachina en el documental Orson Welles y Goya, que se puede ver en el canal de televisión del Instituto Cervantes. Aquí se establece una comparación entre el cineasta y el pintor, abordando aspectos del carácter narcisista de ambos creadores, de su capacidad de convertir en seres extraordinarios a personajes corrientes y molientes y del uso que ambos hacían de la perspectiva y las luces y sombras.

A una servidora el documental le ha decepcionado bastante. Merece la pena por el material bruto rodado por Orson Welles. (¡Ojalá nos lo hubieran mostrado sin ese montaje, sin esa música y sin esa locución!). Cuando, hace meses, comenzamos a oír hablar del proyecto, no se mencionaba para nada la relación del cineasta con Goya. Por algún motivo, finalmente se abordó el documental desde ese punto de vista, un exceso de anécdota que resta protagonismo e interés al material del cineasta. Además, Welles, que como ya saben era muy torero, decía que le gustaba pensar que estaba inventándolo todo de nuevo. Y eso iba también por Goya.
| 4 Comentarios | TrackBacks

No hay TrackBacks

URL del TrackBack: http://blogs.hellovisitspain.com/mt/mt-tb.cgi/9

4 Comentarios

La verdad es que prefiero a Orson detrás de una cámara que detrás de un capote...
Fantástico e interesante blog, me hago seguidora sin duda.

Bueno, la idea de "convertir en seres extraordinarios a personajes corrientes y molientes" me parece que está presente en lo mejor del arte y de la literatura española.

Basta con irse a la novela picaresca, a Velázquez, al Quijote o incluso, por coger ejemplos más recientes, al esperpento de Valle-Inclán; además de a Goya, claro. ¿Conocería Orson Welles estos antecedentes? Seguramente sí. Seguro que el documental tiene su aquél, con todo. Hasta en el cartel se ve que Welles y Goya tenían un cierto parecido físico...

Además de un arrebato, fue una locura y un desastre. Cuentan (entre ellos el propio Welles) que tras el debut (pagado por el mismo) consiguió torear en tres o cuatro novillas en las que su mayor gloria fue no pagar él los novillos. Por fortuna lo hizo tan rematadamente mal que le tiraron algún que otro botellazo. Y digo por fortuna, porque conociendo su empeño, de haber salido mejor parado, quizás nos habríamos perdido al más inmenso –en toda la extensión de la palabra– artista cinematográficos de todos los tiempos.

Muy divertido el blog, en contenidos y en diseño. Se nota la pasión Hitchcocikiana y Vertigiana.

A Welles le fascinaba tanto El Quijote que rodó una personal versión de las aventuras del hidalgo caballero con mucha cabezonería y poco dinero.

Mmmmm... Es verdad, Gregaresmo, que Goya y Welles tienen un aire. Sobre todo en el porte. Aunque creo que el pintor nunca llegó a engordar tanto como el insigne director.

Amigo Esquizofrénico, la pasión por Hitchcock es uno de los motores de esta intrépida cinéfila.

Saludos a todos,

Miriam

Deja un comentario

Publicidad

Publicidad

© 2000-2008, HOLA S.A., Madrid – Miguel Ángel, 1 – 28010 – Madrid (España)