Febrero 2009 Archivos

Ahora, cuando la primavera está pensando ya seriamente en despertar a los nenúfares, las espigas de agua y las deslumbrantes libélulas azules de los bosques del Miño, es el momento de preparar una escapada a A Fervenza (www.fervenza.com). Con el río en su crecida invernal, la casa grande se parece todavía demasiado a la vieja torre medieval donde se reunían los cuatro hidalgos protagonistas de A lus do candil, la maravillosa colección de cuentos de Ánxel Fole: toda una experiencia de misterio, magia y evocación en plena Galicia de las meigas, los homes peixe, las xespas y los aparecidos. Pero enseguida, con los primeros pasos de marzo, los bosque de inundación de este lugar donde ruge el "auga que ferve" empiezan a mostrar su cara más fascinante.

 

Rábade. Insuas do Miño (4).JPG

Los ciervos, los jabalíes, las nutrias y toda la impresionante colección de anfibios que viven en la Reserva de la Biosfera donde se inscriben las Insuas do Miño están inquietos ya con la nueva estación. También las garzas, los somormujos y los andarríos. Parece que nos están esperando. Regresar a Lugo por placer o por trabajo, como es mi caso en este momento, es siempre una experiencia. Pero desde que pasamos el último verano en A Fervenza, mucho más. Estoy deseando ver cómo están de agua las enigmáticas lagunas interiores de este bosque animado... De Norman, el propietario de la Casa de A Fervenza, de sus sueños, sus andanzas y sus visiones, sin duda tendremos oportunidad de hablar en otra ocasión con mayor profundidad.

 

Ahora me quedo con la ilusión de regresar al bosque de A Fervenza, seguramente uno de los (pen)últimos paraísos que quedan en nuestra Península Ibérica. Y, por supuesto, de volver a subir a Lugo, de salir una noche de vinos y de tapas con los amigos, de enterarme de cómo va el proyecto de convertir el viejo cuartel de San Fernando (sí, donde el coronel Solís proclamó en 1846 la Revolución Gallega) en el gran centro de la romanización de Galicia, y de perderme por tascas, tabernas y figones... Con toda la luz de esa primavera que ya tenemos a la vuelta de la esquina. Y con ese misterio perenne del Miño, que tan bien ha cantado el poeta Manuel María:

   

Río Miño. Bosque de A Fervenza. Laguna verde.jpg

 

"O Miño é vello e é tristeiro,
sempre vai mudo. E vai senlleiro.
No inverno semella que murmura
un segredo con forte voz escura.
Un escoita, atento e esperanzado,
e o vello Miño sempre vai calado".

 

Pues eso. Planes para marzo.

| 5 Comentarios | TrackBacks

Publicidad

Publicidad

© 2000-2008, HOLA S.A., Madrid – Miguel Ángel, 1 – 28010 – Madrid (España)