Recientemente en la CategoríaMuseos y exposiciones

Cuando la Unión Soviética lanzó al espacio el Sputnik, aquel satélite artificial con forma de pelota de fútbol y de apariencia tan poco fiable, ya llevaba décadas una legión de artistas visionarios fascinados por el cosmos y soñando con llegar y transitar por el espacio.


Kandinsky, Malévich, Rodchenko, Tattlin y otros representantes de la vanguardia rusa, se inspiraron en esta búsqueda de otros mundos. Sus obras, ya en las primeras décadas del siglo XX, reflejaban el vuelo de los primeros aviones y los primeros experimentos espaciales.


Cartel.jpg

Muchas de estas obras han sido reunidas en la exposición "El cosmos de la vanguardia rusa: Arte y Exploración espacial, 1900-1930", que durante estos días se muestra en Santander, y que analiza la estrecha relación entre el arte y la ciencia rusa antes y después de la Revolución de octubre de 1917.


Son más de un centenar de pinturas, dibujos, pósters, fotografías de época y primeras ediciones de libros y álbumes, que manifiestan la percepción del espacio que tenían los artistas rusos de las primeras décadas del siglo XX. Además, la muestra incluye planos y modelos originales de las primeras maquetas de cohetes y aviones procedentes de veinte colecciones extranjeras.

 

La exposición se presenta como un homenaje a aquellos pioneros que hicieron posible llegar al espacio.

 

Laika, una perra callejera de Moscú, que tenía tres años de edad cuando fue capturada para el programa espacial soviético, fue el primer animal vivo en orbitar alrededor de la Tierra. Lo hizo a bordo de la nave soviética Sputnik 2, el 3 de noviembre de 1957, un mes después de que el satélite Sputnik 1 fuera puesto en órbita.

Laika murió entre cinco y siete horas después del lanzamiento, bastante antes de lo planeado. La causa de su muerte fue una combinación del estrés sufrido y el sobrecalentamiento ocasionado por un desperfecto del sistema de control térmico de la nave.


Pero fue la primera.

 

El cosmos de la vanguardia rusa: Arte y Exploración espacial, 1900-1930

Hasta el 19 de septiembre.
Sala de Exposiciones de la Fundación Botín.

Calle Marcelino Sanz de Sautuola, 3. Santander.

Tel: 942 22 60 72.

Web: www.fundacionmbotin.org
| Comentarios | TrackBacks

Sales del metro, cruzas un semáforo y caminas sin prisa por una de las grises aceras del barrio de Salamanca. A la vuelta de la esquina, en la calle Castelló aparece el cuadrado edificio de la Fundación Juan March.

 

Las puertas se abren solas. A la derecha queda una sala casi en penumbra. De sus paredes cuelgan doce pequeños grabados y tres acuarelas. Nada más. Avanzas despacio mientras te acostumbras a la escasa luz y empiezas a distinguir vasos, botellas, jarras encima de una mesa.

 

cuadroGiorgioW.jpg

La Fundación ha inaugurado, aprovechando unas obras de remodelación, este nuevo espacio dedicado a presentar selectas muestras de formato reducido, con estas obritas de Giorgio Morandi, todas ellas naturalezas muertas, fechadas entre 1927 y 1962.

 

Giorgio Morandi (Bolonia, 1890-1964) era un extraordinario pintor, de carácter reservado y contemplativo, que logró mantener su arte y su vida al margen de la corriente general del siglo. Siempre respetó la artesanía y creyó en la disciplina y en la humildad del artista.

 

Parte de la iconografía del pintor boloñés son simples vasos y botellas que, colocados sobre una mesa, se convierten en los principales protagonistas de sus cuadros. Buscaba "la metafísica de los objetos más comunes" y creía en "las leyes eternas del dibujo geométrico, el fundamento de toda gran belleza y de toda profunda melancolía".

 

Son doce grabados y tres acuarelas. Cuesta llamarla "exposición". Es apenas una pequeña sala. Pero suficiente para contener un arte en calma, un silencio obstinado que se pierde sin remedio, sepultado bajo el fragor de las apoteósicas exposiciones de largas colas, inauguradas bajo los focos y consumidas con bulimia.

 

Giorgio Morandi: Tres acuarelas y doce aguafuertes

Hasta el 18 julio 2010

Fundación Juan March

Castelló, 77. Madrid
Cerrado sábados, domingos y festivos

Web: www.march.es/index.asp


Naturaleza muerta, 1930
Estampa. Calcografía. Aguafuerte


| Comentarios | TrackBacks

El Guggenheim no es más que un montón de chatarra. Parece que lo hubieran tirado de cualquier manera a orillas de la ría. Refulge los días de sol mientras que en los atardeceres, duda. No sabe qué tono de luz elegir. Y cambia.


Ahora, otro chatarrero ilustre se ha quedado a vivir, por lo menos hasta el 12 de septiembre, en su interior. Lo ha llenado todo de señales de tráfico oxidadas, tubos de escape retorcidos, parrillas de radiador aplastadas, ruedas de bicicleta deformadas, persianas metálicas rotas, cubos abollados...

rauschenberg_society_color_.jpg

Sí. Rauschenberg está en el Guggenheim. (Aunque, es cierto, resulta algo complicado de pronunciar). El artista norteamericano que redefinió el arte de nuestro tiempo. Creador de obras con múltiples materiales y medios, utilizando las técnicas más diversas e insospechadas. Para el artista de Texas pintar no sólo implicaba tomar el pincel, sino también serigrafiar, realizar collages, ensamblar, golpear, romper, volver a unir...

 

Rauschenberg ha sido considerado precursor de prácticamente todos los movimientos que surgieron en el arte estadounidense tras el expresionismo abstracto y, sin embargo, a lo largo de toda su vida, permaneció siempre independiente y ajeno a cualquier categorización.

 

Gluts, que se muestra en estos meses en el Guggenheim, explora la obra en metal de Rauschenberg inspirada en los desechos o excedentes (gluts). A mediados de la década de 1980 la economía de Texas, basada en la industria petrolera, agonizaba por la recesión económica. Se trasformó entonces el paisaje rural en uno extraño y desolado, casi apocalíptico, en el que se sucedían gasolineras cerradas, automóviles abandonados y barriles oxidados.

 

rauschenberg_blind_rosso_po.jpg

Y en su estudio transformó esta chatarra inservible en relieves murales y esculturas exentas. Cuando mostró esta serie en público por primera vez en 1986, Rauschenberg manifestó: "Es tiempo de excesos. De codicia desenfrenada. Tan sólo la expongo, tratando de que la gente abra los ojos . . . Simplemente quiero que se enfrenten a sus ruinas. Les estoy ofreciendo souvenirs sin nostalgia".

 

Robert Rauschenberg: Gluts

Hasta el 12 septiembre 2010

Museo Guggenheim Bilbao

Avenida Abandoibarra, 2. 48001 Bilbao. BIZKAIA

http://www.guggenheim-bilbao.es/

Society Color Wheel Glut , 1989

Ensamblaje de metal

Colección particular, Suiza © Estate of Robert Rauschenberg / autorizado por VAGA, NY

 Blind Rosso Porpora Glut , 1987

Ensamblaje de metal con cuerda

The Darryl Pottorf Trust © Estate of Robert Rauschenberg / autorizado por VAGA,  NY
| Comentarios | TrackBacks
roca.jpg

Roca es una de esas marcas españolas que tienen nombre, prestigio y una gran proyección, incluso más en el extranjero que aquí. Pero no es suficiente para traerla a este blog, hablando siempre de cosas relacionadas con los viajes, de excusas para salir y descubrir nuevos lugares, exposiciones, alojamientos, restaurantes y otros sitios que tengan que ver con la cultura, el arte o la simple curiosidad. Entonces, ¿baños?, ¿sanitarios?, ¿lavabos?, ¿bidés?, ¿retretes?.

La empresa catalana ha inaugurado en Barcelona un centro arquitectónico para sus actividades sociales, culturales y expositivas: Roca Barcelona Gallery. Este nuevo edificio quiere convertirse en un nuevo espacio abierto a la ciudad. Es magnífico y absolutamente moderno.

Actualmente presenta una exposición, "El Baño. Una retrospectiva histórica", que ofrece un interesante y curiosísimo recorrido por las piezas más relevantes que han marcado la evolución del Baño: desde los cuidados muebles-letrina que se integraban en el mobiliario doméstico hasta las primeras y decoradas piezas de porcelana. Así hasta llegar a algunos de los diseños más actuales.(Es curioso. Si tienes que ir al baño, puedes tener la extraña sensación de no haber salido de la exposición, o de que estás utilizando alguna de las piezas expuestas).

 

Entre todas las que se muestran destacan algunas pertenecientes a la monarquía austro-húngara. Y entre ellas, una delicada porcelana sobre la que acomodaba sus no menos delicadas posaderas la emperatriz Sissi. Nada menos.

 

Roca Barcelona Gallery

Dirección: Joan Güell, 211-213. 08028. Barcelona, España.

Teléfono:+34 933 661 200

El Baño. Una retrospectiva histórica
Horario de atención al público:
De lunes a sábado de 10:00 h a 14:00 h y de 17:00 h a 20:00 h.
Domingo de 10:00 h a 14:00 h.
Entrada libre

http://www.roca.es/showroom/es_bcn_gallery.html
http://www.roca.es/showroom/pdf/esp_museu_roca.pdf
| Comentarios | TrackBacks

Pasear por una playa a primerísima hora de la mañana nos hace sentir mejor, más nuevos. Mientras las olas se obcecan sin esfuerzo y el sol, ya asomado al mostrador del amanecer, hace que entornemos los ojos. El viento nos da en la cara. Todo es magnífico: estamos estrenando el día.

 

Sin-título-1.jpg

Y a cada trecho, nos agachamos a recoger algo que nos llama la atención. Una concha, una caracola, una piedra... Hace ya mucho tiempo, en una de las playas del sur de Chile, un chico cogió una y, en cuclillas, se detuvo a limpiarla de arena y a observarla asombrado. Inició así una extraña afición que le duró toda su extraña vida y que le convirtió en un extraño coleccionista de estas extrañas formas marinas. Ese chaval era Pablo Neruda.

 

58965_cartel_amor_la_mar.jpg

Y algunas de las más singulares caracolas que recogió de las innumerables playas que bordearon su vida las podemos ver en Amor al mar. Las caracolas de Neruda, la exposición que se presenta en la Sede del Instituto Cervantes de Madrid y que muestra por primera vez gran parte de la inmensa colección de caracolas del poeta chileno.

 

Son casi cuatrocientas piezas de gran valor estético y malacológico las que se exhiben junto a una pequeña selección de libros de su biblioteca privada, que donó junto a las caracolas a la Universidad de Chile, en 1954, al cumplir los cincuenta años. La muestra se completa con material fotográfico y con fragmentos de sus obras, que nos acercan al mundo nerudiano y a su poderosa e inextinguible relación con la naturaleza.

 

El sol apunta ya hacia lo alto y es hora de volver. Suenan en la pequeña bolsa las que hemos encontrado.

Amor al mar. Las caracolas de Neruda

Sede del Instituto Cervantes

Del 02/12/2009 al 24/01/2010

De lunes a sábado de 11 a 14 h y de 17 a 21 h. Domingos y festivos de 11 a 14 h.

Instituto Cervantes - Sala de Exposiciones
C/ Alcalá, 49. 28014 Madrid

http://www.cervantes.es

http://www.cervantes.es/FichasCultura/Ficha58965_00_1.htm

http://cvc.cervantes.es/literatura/caracolas_neruda/default.htm
| 1 Comentario | TrackBacks

No debía tener vértigo. Solo con sus cuadernos buscaba los lugares más solitarios o agrestes. Los picos más escarpados, los acantilados. Caspar David Friedrich (1774-1840), a lápiz o a plumilla, durante largos paseos por el campo o durante sus viajes, intentaba captar los paisajes de la naturaleza, que miraba con la misma mirada que hubiera podido tener el mismo día de la Creación.

 

Friedrich es el autor de El caminante sobre el mar de nubes, que con el tiempo se ha convertido en icono absoluto del Romanticismo. En su paradigma. En el cuadro un viajero permanece parado en lo alto del pico de una montaña, mirando un mar de nubes que se extiende a sus pies. Está de espaldas. Viste de negro. Adelanta una pierna y se apoya en un bastón.

 

caspar.jpg

Durante estos días podemos acercarnos a la Fundación Juan March, en Madrid, y ver la exposición Caspar David Friedrich: arte de dibujar, dedicada a su obra sobre papel. Incluye 70 obras a lápiz, gouaches y acuarelas. Son bocetos y estudios realizados al aire libre y durante sus viajes, agrupadas según los motivos más recurrentes en su obra: arquitecturas solitarias, ruinas, árboles inmensos, montañas, lagos, ríos, parajes olvidados...

 

Una vez dentro, sobre la moqueta de las acogedoras salas de la Juan March,  frente a alguno de los cuadros de Caspar David Friedrich, tal vez nos sintamos como si le diéramos la espalda al mundo, adelantando una pierna y flexionándola, sujetando con la mano un imaginario bastón.

 

Caspar David Friedrich: arte de dibujar

Fundación Juan March

Castelló, 77. 28006 Madrid. Tel. +34 91 435 42 40

www.march.es

Horario
Lunes a sábado: 11,00 a 20,00 h. Domingos y festivos: 10,00 a 14,00 h.
Visitas guiadas gratuitas
Miércoles: 11,00 a 13,30 h. y viernes: 16,30 a 19,00 h.

Visitas de colegios: en el tel. 91 435 42 40 (ext. 296). Lunes: de 11.00 a 13.30 h.

Casa de campo en el bosque, 1797

| Comentarios | TrackBacks

El tiempo en el que vivimos podría pasar, sin duda, por ser el más ruidoso de toda la historia de la humanidad. Sobre todo si vives en Madrid. El ruido nunca duerme. Y ya casi hemos terminado por reconocer que el silencio no existe.

La música del siglo XX decidió entonces despeñarse por los barrancos de la disonancia, dejando extraños, y sin embargo subyugantes, jirones de atonalidad.

 

«La gente lo llama ruido... pero él lo llama música». Así definió el Chicago Daily News el 19 de marzo de 1942 las composiciones de un joven John Cage. Aquel ruido, hecho con palos de madera, cubos de agua, cazuelas de latón, tuberías de hierro y silbatos, pronto dio paso al silencio, perfectamente pautado en la célebre partitura 4'33'' (1952). Cuatro minutos y treinta y tres segundos en silencio. Salvo el ruido incómodo del público.


Steve-Rhodes-Creative-Commo.jpg

El MACBA, ahora, presenta la mayor exposición que se dedica a John Cage (1912-1992) desde su muerte. Traza un recorrido cronológico, desde los años treinta hasta finales de los años ochenta, a partir de más de 200 obras, entre partituras originales, pinturas, piezas sonoras, esculturas, películas e instalaciones multimedia.Un viaje sonoro por el siglo de las más grandes explosiones.

Y es que además es imposible hacerlo sin hacer ruido.

Vivir, digo.

 

Una exposición: La anarquía del silencio. John Cage y el arte experimental.

Del 23 de octubre de 2009 al 10 de enero de 2010.

MACBA. Plaça dels Àngels, 1. 08001 Barcelona. Tel +34 93 412 08 10

Un libro: El ruido eterno. Escuhar al siglo XX a través de su música

Alex Ross. Seix Barral, Barcelona, 2009

Un CD: John Cage: The Complete String Quartets, Vol. 2

The Arditti Quartet. Mode, 1993

Foto: Steve Rhodes/Creative Commons
| Comentarios | TrackBacks
3-copia.jpg

Estuches para guardar ungüentos, bálsamos y perfumes, colgantes, amuletos, pequeñas piezas de joyería, platos, jarras, diversos recipientes de mesa y de cocina, fragmentos de un vidrio de ventana...

El Museo Arqueológico Provincial de Badajoz presenta la exposición "La fragilidad en el tiempo. El vidrio en la antigüedad". Una oportunidad única para contemplar reunidas unas piezas que han sobrevivido, casi milagrosamente, el paso del tiempo. Son más de 150 y proceden de los fondos de varios museos catalanes de arqueología. Abarcan desde el siglo VII a.C. hasta el siglo VII d.C.

1-copia.jpg

Todas las piezas, hasta las más humildes, sorprenden por su rara e intemporal belleza. Algunas son puro lujo, otras simples recipientes para la vida cotidiana. Resulta también insólito su buen estado de conservación. Indemnes o cuidadosamente reconstruidas. Pueden haberse roto con el paso de los siglos, pero han demostrado que no son tan frágiles como parecían. Aquí las tenemos.

 

La fragilidad en el tiempo. El vidrio en la antigüedad

Museo Arqueológico Provincial de Badajoz

Plaza José Álvarez y Sáez de Buruaga s/n. 06071 Badajoz. Tel 924 00 19 08.

Hasta el 1 de noviembre. Domingos tarde cerrado.

| Comentarios | TrackBacks

Cielo-Salamanca-II.jpgMapas del cielo bajo el cielo. Libros, cartularios, códices y esferas se muestran al público en la sala que cobija la bóveda de la antigua Biblioteca de la Universidad de Salamanca: un cielo pintado a finales del siglo XVI, lleno de iconos, dioses paganos, constelaciones y signos zodiacales.

 

La Universidad de Salamanca, sumándose de esta manera a las celebraciones del Año Internacional de la Astronomía exhibe hasta el 14 de septiembre una selección de sus tesoros bibliográficos relacionados con la astronomía. Algunos de ellos se muestran por primera vez.

La exposición se inicia intentando resumir la historia de la astronomía en Europa. El visitante se encontrará con obras de Ptolomeo, Copérnico, Tycho, Brahe, Galileo, Kepler o Newton, entre otros. También hallará títulos tan relevantes para el comienzo de esta ciencia en Castilla como Los libros del saber de Astronomía del rey Alfonso X o el magnífico manuscrito que el cosmógrafo de la Casa de la Contratación de Sevilla dedicó a Felipe II. En este apartado destaca también la lujosa edición, costeada por Carlos V, de la obra de Apiano o el primer volumen de la Geografía Blaviana.

A continuación el visitante descubre una selección de obras que pertenecen a científicos relacionados con la ciudad. Entre los volúmenes destacados se encuentra la obra de Zacut Almanach Perpetuum, escrita en hebreo y traducida al castellano y al latín. Además, se exhiben dos obras relacionadas con Diego de Torres Villarroel, que antes de ser nombrado catedrático de Matemáticas en el segundo decenio del siglo XVIII, fue ermitaño, bailarín, alquimista, soldado, torero, curandero, astrólogo y adivino; luego se doctoró en medicina, y también en Artes, para terminar ordenándose como presbítero. Pero a lo que íbamos, a Torres Villarroel se debe la adquisición para la Biblioteca general de algunas de las esferas terrestres y celestes o "libros redondos y gordos", como también eran conocidas, que aquí se hallan.

 

Hoy las podemos contemplar en Salamanca. Y observar esos pequeños cielos debajo de un cielo que está debajo de otro cielo.

Miradas al cielo
La Astronomía en la Biblioteca de la Universidad de Salamanca
Sala de Exposiciones del Cielo de Salamanca en el Patio Escuelas.
Hasta el 13 de septiembre. De 12:00 a 14:00 h. y de 18:00 a 20:00 h. de martes a sábado. De 10:00 a 14:00 h. los domingos y festivos.
Foto: Turismo de Salamanca.

| Comentarios | TrackBacks

2_manuscrito_reducido.jpgUn bosque de pinos y el mar Mediterráneo. Un escarpe de olivos y la sierra. Los grillos zumbando. Los pasos dados sobre la blanda alfombra de las agujas de los pinos. El mar azul, constante. Deià era el lugar perfecto.

 

Corría 1929 y Robert Graves, una de de las grandes figuras de la literatura y la poesía inglesa del siglo XX, huye de Inglaterra. Publicó Adiós a todo eso, prematuras memorias en la que narra sus experiencias en la Primera Guerra Mundial, y decide entonces cerrar definitivamente una etapa de su vida. Siguiendo los consejos de Gertrude Stein marcha a Mallorca. Ese mismo año llega a Deià con su compañera, la poetisa norteamericana Laura Riding.

 

1_jardin_reducido.jpgY descubren atónitos la luz del Mediterráneo, la sierra, los olivos, el mar, el pueblo blanco. Deciden construirse una casa a las afueras del pueblo sobre el sendero que conduce a la cala: Ca n'Alluny ("casa lejana o la casa de lejos"). Será allí donde vuelva a dedicarse a un reconfortante y solitario trabajo. Ya en 1934, saldría a la luz su obra más célebre, Yo, Claudio.

 

Su casa de Deià se convirtió durante decenios en una especie de centro de atracción para personajes de toda índole. Entre sus huéspedes más espectaculares está Ava Gardner. Inclusó le dedicó algunos de sus poemas. Uno de ellos se titula No poder dormir y describe el estado de excitación que le provocaba, a pesar de su mujer, de sus hijos y de sus más de sesenta años, la presencia de la actriz norteamericana en su casa durante sus estancias en Deià.

Alec Guinness, Kingsley Amis, Peter Ustinov y hasta un joven Gabriel García Márquez, pasaron también por la casa. En marzo de 1950, Ca n'Alluny acogió durante algunas semanas a Stephen Hawking, que en aquel entonces sólo contaba con diez años de edad, acompañado de su madre, una compañera de universidad de Beryl, la segunda esposa de Graves. Stephen se lo pasaba muy bien tirando bombas fétidas, subrepticiamente, entre los invitados.

5_despacho_reducido.jpgRobert Graves llegó a confesar haber encontrado en Deià todo lo que necesitaba para trabajar: "Sol, mar, montañas, manantiales, árboles frondosos, ausencia de política y unos cuantos lujos de la civilización". Acaso lo mismo que siguen buscando los que vienen a la isla.

Le gustaba ir al café del pueblo y bajaba cada día a la cala para darse un baño
. Ahora su tumba se halla en el pequeño cementerio de la parte alta, justo al lado de la iglesia. Una discreta lápida recuerda sólo su nombre, la fecha de su nacimiento, la de su muerte, y una única palabra: poeta.

Deià, en 1929, era un lugar perfecto para decir "adiós a todo eso". Noventa años después dan ganas de seguirlo diciendo.

Casa de Robert Graves
Carretera Deià a Sóller, s/n. Tel. +34 971 636 185.
www.lacasaderobertgraves.com
Cierra los domingos.

Fotos: Fundación La Casa de Robert Graves

| Comentarios | TrackBacks

Publicidad

Publicidad

© 2000-2008, HOLA S.A., Madrid – Miguel Ángel, 1 – 28010 – Madrid (España)