Es de noche y sin embargo se puede caminar entre los olivares casi como si fuera de día. La claridad que irradia la luna llena todo lo inunda, creando una extraña, inquietante y agradable escenografía. Se dice que en la antigua Roma, tal vez ya desde mucho antes, se hacía en estas noches, como si de un rito se tratase, la recogida de la aceituna. Esta cosecha nocturna, cuando las temperaturas son más bajas y el sol no las maltrata, produce un aceite más puro, más delicado, de un sabor más fresco y frutado.

En el valle del Tiétar, en la finca Arroyo del Caño, perteneciente al término cacereño de Majadas del Tiétar, nunca cogen las aceitunas del suelo, siempre lo hacen al vuelo, y son molturadas a los pocos minutos de la recolección. Es esta la mejor manera de obtener un aceite de oliva virgen extra de máxima calidad y de mínima acidez.
Pago Baldíos de San Carlos, para su exclusiva marca Full Moon, ha recuperado esa noctívaga forma de recolectar la aceituna. Este año lo hizo durante la luna llena del 4 octubre. Y es acaso por esta influencia natural por lo que se acentúa la intensidad del aroma, del sabor y de los múltiples poderes, entre ellos los afrodisíacos, de la aceituna.
En
Pago Baldíos de San Carlos
Oficinas Madrid. Tel: (+34) 91 319 32 21.
Fábrica y Almazara. Finca














Comentarios Recientes