Al lado de Ópera, justo en la esquina de la calle de

Un blini es una tortita fina, una especie de crêpe muy habitual en la cocina eslava. Se elabora con harina, huevos, leche y levadura, y puede comerse cocida en el horno o frita, con o sin relleno alguno. Los blinis sirven como base para diferentes tipos de pescados ahumados, como el salmón, el arenque, la trucha o esturión; o bien con nata agria (crème fraîche) y huevas de pescado. Deben acompañarse con vodka, champaña o cava, o vino blanco, bien fríos.
Y el vodka, bueno, creo que no necesita mayor explicación. Aquí nos encontramos con una carta con más de 55 marcas, entre las que destacan algunas tan peculiares como el Zubrówka, aromatizado con la hierba del bisonte. (Glups). La lista es verdaderamente extensa y los hay de todas las procedencias: de Rusia, Polonia, Suecia, Finlandia, Islandia e incluso Nueva Zelanda. Siempre servido en shots helados.

Y aunque son los blinis la especialidad de la casa, también se pueden saborear ensaladas de arenque y remolacha, sopa borscht, un excelente steak tartare y otras novedades fuera de carta. Una curiosa cocina de inspiración rusa-báltica-escandinava, ambientada con luces tenues, cortinas de terciopelo rojo y techos dorados, como si hubiéramos dejado atrás el lujo zarista para adaptarnos a los tiempos modernos en un ambiente revolucionario. Estamos en 1917.
Al lado de Ópera, justo en la esquina de la calle de
1917
Calle de
Metro: Ópera
Tel: (+34) 91 142 98 00


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