Pasear por una playa a primerísima hora de la mañana nos hace sentir mejor, más nuevos. Mientras las olas se obcecan sin esfuerzo y el sol, ya asomado al mostrador del amanecer, hace que entornemos los ojos. El viento nos da en la cara. Todo es magnífico: estamos estrenando el día.

Y a cada trecho, nos agachamos a recoger algo que nos llama la atención. Una concha, una caracola, una piedra... Hace ya mucho tiempo, en una de las playas del sur de Chile, un chico cogió una y, en cuclillas, se detuvo a limpiarla de arena y a observarla asombrado. Inició así una extraña afición que le duró toda su extraña vida y que le convirtió en un extraño coleccionista de estas extrañas formas marinas. Ese chaval era Pablo Neruda.

Y algunas de las más singulares caracolas que recogió de las
innumerables playas que bordearon su vida las podemos ver en Amor al mar. Las caracolas de Neruda, la
exposición que se presenta en
Son casi cuatrocientas piezas de gran valor estético y
malacológico las que se exhiben junto a una pequeña selección de libros de su
biblioteca privada, que donó junto a las caracolas a
El sol apunta ya hacia lo alto y es hora de volver. Suenan
en la pequeña bolsa las que hemos encontrado.
Amor al mar. Las caracolas de Neruda
Sede del Instituto Cervantes
Del 02/12/2009 al 24/01/2010
De lunes a sábado de
Instituto Cervantes - Sala de Exposiciones
C/ Alcalá, 49. 28014 Madrid
http://www.cervantes.es/FichasCultura/Ficha58965_00_1.htm
http://cvc.cervantes.es/literatura/caracolas_neruda/default.htm

.....QUE LINDO ME ENCANTA EL MAR......SOY DE UNA ISLA PRECIOSA, Y TODO LO DEL MAR, SUS COCHAS, CARACOLAS SON MI PASION........ESTA PRECIOSO EL ARTICULO..........