
Ah, las monjitas. Siguen rezando y ayudando y haciendo
dulces desde hace siglos. No paran.
Las del Convento de San Pablo de Cáceres nos van a traer Yemas de San Pablo,
Cortaditos de Cidra y Palmeras de Hojaldre y las del Monasterio de Santa Clara,
también de Cáceres, Mazapán, Perrunillas y Nevaditos.
Desde Trujillo las monjas del Convento de
Incluso desde Toledo, las hermanas del Convento de Santo Domingo el Antiguo harán que
probemos Delicias de Mazapán y Pastas de Piñones. Y de más lejos aún, desde Córdoba,
las monjas del Convento de Santa Cruz, traerán sus Mermeladas, sus Mantecados
de Ajonjolí y sus Polvorones de Viena. Uf. Habrá que tener cuidado y elegir
bien.
Estos conventos aportarán unos 15.000 kilos de pastelitos y
otros productos de repostería para
El beneficio de los ingresos obtenidos de la venta de dulces y de las entradas (sólo un euro) será para los comedores sociales de la ciudad, a través de Cáritas Diocesana.
Ah, las monjitas. Menos mal que queda alguien rezando por nosotros.






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