Puede que ni el tan traído y tan llevado baúl de "la Piquer" diera mas tumbos de los que acaba dando una servidora a lo largo del año. No podría ser de otra manera; a fin de cuentas vivo de viajar, y de contarlo. Sé que suena envidiable eso de que le paguen a uno por pasearse por las esquinas más remotas del planeta pero, aunque sé que no me creen, como tantas veces ocurre, no es oro todo lo que reluce. Esta vida medio nómada también tiene sus penurias, aunque como se dice en periodismo, "no dejes que la realidad te estropee una buena historia". Este blog lo arranco a punto de embarcarme en algo que, desde que hace un par de años me vi inmersa de pura chiripa en el mundo de la vela, ni en mis mejores sueños habría imaginado: cruzar el Atlántico en un velero. Hoy partimos de Las Palmas rumbo al Caribe. Serán entre dos y tres semanas de travesía, empujados por los alisios; los mismos vientos que llevaron a Colón hasta América. Impresiona y emociona a partes iguales.
Comentarios Recientes