
Desde que salimos de Canarias, hace diez días, hemos
navegado ya mil seiscientas millas. Quedan apenas mil doscientas más para
llegar al Caribe, donde el Zulú, como tantos otros veleros de chárter, pasará
el invierno alquilándose entre los afortunados que lo elijan. Es para eso para
lo que lo estamos trasladando. Hasta mayo no regresará de nuevo al
Mediterráneo. Es un barco fiable,
perfecto para travesías como esta que estamos haciendo de una punta a otra del
Atlántico.
Estamos ya a mitad de camino entre África y América, y ni siquiera durante las
guardias nocturnas sobre cubierta es necesario ponerse una chaqueta. Sol,
calor y no demasiado viento (esa es la única lástima) son parte de la rutina
diaria, que a diferencia de lo que cabría imaginar, al final, no cansa.
Entre los quehaceres diarios para tener el barco a punto
queda tiempo de sobra para leer, escuchar música, para
pescar, para sobremesas eternas o para meterse en la cocina y sorprender a los
compañeros de singladura con algún plato.
Imposible cansarse de este avance
lento, ola a ola, sacándole los matices a tantos milagros cotidianos que a los
urbanitas se nos pasan por alto, como las fases de la luna o el brillo, aquí
insuperable, de las estrellas cada noche.
Los juegos de los delfines que casi
cada tarde vienen a curiosear junto a la proa o la barbaridad de peces voladores
que emergen del agua precedidos en las profundidades por los atunes o en la
superficie por las aves marinas que llegan a vivir meses en el océano sin tener
necesidad de posarse nunca en tierra firme.
Imposible no sentirse una privilegiada y dar gracias a la vida por poder
estar viviendo algo parecido.
Sólo nos hemos cruzado con otro velero. Fue
anteayer y a bordo viajaba una pareja holandesa en dulce jubilación, navegando
ellos solos, sin prisa alguna, hasta Surinam. ¡Yo firmaría por una vejez así!
Como premio a su valentía, les regalamos el último lomo de atún que habíamos
pescado. No ha habido más remedio que volver a echar la caña.


Hola otra vez.
Veo que no os falta de nada, teneis pescadores,cocineros,monitores de PILATES y buena gente por lo que puedo leer.Segir disfrutando y mandando información, AGUR TITANES.
kaixo Sera ta Baxarri!
Zer moduz? me ha dicho un pajarito que podia seguir vuestra trayectoria mediante este blog. Espero que lo esteis pasando genial.Me encantaria ver mas fotos. He leido sobre el mareton que habeis tenido....jo, mas o menos como en Irlanda. Bueno a cuidarse y a disfrutar. Muxu handi handi bat biontzat.Laister arte! Enara ta familia Irlandatik.
Kaixo TITANES.
YA se paso el charko, ZORIONAK.Ahora a disfrutar navegando entre las islas,ONDO PASA, agur.